Solos en la explanada. Los seres oscuros, quietos y ensimismados, en silencio. Los perros pequeños sobre las mesas alargadas, momificados en negro. Otros van atados. Casi rotos, caminan. Perros atados que arrastran a sus dueños oscuros. Están rabiosos y agonizan. El crujido de sus patas secas y el sonido de su boca.
Se acerca atronador un desfile de personas de uniforme. Están muy seguras de todo.